Salmos
Salmo 79
Libro III
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 79
El Salmo 79 es un lamento por la devastación de Jerusalén y la burla de las naciones. El salmista pide a Dios que no recuerde las culpas antiguas sino que venga pronto en ayuda de su pueblo, por amor a su nombre.
Reflexión del Salmo 79
Las naciones han entrado en tu heredad, profanado el templo y convertido a Jerusalén en ruinas; los muertos yacen como comida de las aves. El salmista pregunta hasta cuándo, Señor, y pide que la sangre de tus siervos sea vengada ante las naciones. Suplicia nuestras culpas pasadas y ven pronto a salvarnos, por amor de tu nombre. Este salmo revela el dolor de la comunidad pecadora que acepta su castigo pero confía en la misericordia. La Iglesia lo reza en los tiempos de prueba; nos enseña a interceder no por mérito propio sino por la gloria del nombre de Dios, y a esperar la restauración que él promete a los que se vuelven a él.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo por tu patria y por la Iglesia, pidiendo perdón por las culpas colectivas. Pide a Dios que restaure lo que está arruinado por amor de su nombre.
Oración
Señor, no recuerdes nuestras culpas pasadas; ven pronto a socorrernos por amor de tu nombre. Venga tu misericordia sobre nosotros y sálanos. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.