La vida cristiana no está exenta de pruebas, sufrimientos, incomprensiones. El libro de Job nos muestra que incluso el justo puede sufrir. Pero en medio de la prueba, Job confiesa: 'Yo sé que mi Redentor vive' (Job 19,25). San Pablo nos asegura: 'En todas estas cosas vencemos por medio de aquel que nos amó' (Rom 8,37). Las pruebas no son señal de que Dios nos ha abandonado; pueden ser camino de purificación, ocasión de crecimiento en la fe. Que sepamos confiar en Dios en medio de las pruebas, como Job, como los mártires, como tantos santos que sufrieron con esperanza.
Fuente: Libro de Job, San Pablo
Contexto y sentido
La vida cristiana no está exenta de pruebas, y la fe no es un seguro contra el sufrimiento. El libro de Job afronta con valentía esta pregunta: ¿por qué sufre el justo? Job lo pierde casi todo, bienes, hijos y salud, y sus amigos le ofrecen explicaciones fáciles que no consuelan. Sin embargo, en el fondo de su dolor, Job pronuncia una de las confesiones más bellas de la Escritura: yo sé que mi Redentor vive. No entiende lo que le pasa, pero sigue confiando en Dios. San Pablo completa esta certeza: en todas estas cosas vencemos por medio de aquel que nos amó. Las pruebas no son señal de que Dios nos ha abandonado; pueden ser camino de purificación y ocasión de crecer en la fe, como lo fueron para tantos santos y mártires. Para el católico de hoy, que tiende a interpretar el dolor como fracaso, esta palabra sostiene: Dios no promete una vida sin tormentas, promete caminar con nosotros en medio de ellas.
Cómo aplicarlo a tu vida
Hoy, ante una prueba que estés viviendo, no te aísles ni te hundas en el por qué. Nombra tu dolor delante de Dios con sinceridad, como Job, y dile que quieres seguir confiando aunque no entiendas. Busca el apoyo de alguien de fe con quien puedas hablar. Da un paso pequeño y concreto para sostenerte, una oración, un acto de servicio, un descanso, y ofrece tu prueba pidiendo que dé fruto.
Preguntas para tu oración
- ¿Interpreto el sufrimiento como abandono de Dios o como ocasión de crecer?
- ¿Sé hablarle a Dios con sinceridad cuando no entiendo lo que me pasa?
- ¿Qué me ayuda a seguir confiando cuando las pruebas se prolongan?