Salmo 105
Libro IV
Oración y alabanza.
105:1 ¡Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, hagan conocer entre los pueblos sus proezas;
105:2 canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas!
105:3 ¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor!
105:4 ¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro;
105:5 recuerden las maravillas que él obró, sus portentos y los juicios de su boca!
105:6 Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido:
105:7 el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos.
105:8 Él se acuerda eternamente de su alianza, de la palabra que dio por mil generaciones,
105:9 del pacto que selló con Abraham, del juramento que hizo a Isaac:
105:10 él lo confirmó como norma para Jacob, como alianza eterna para Israel,
105:11 cuando dijo:"Yo te daré la tierra de Canaán, como porción hereditaria de todos ustedes".
105:12 Cuando formaban un grupo muy pequeño y eran extranjeros en aquellas regiones;
105:13 cuando iban de nación en nación y pasaban de un reino a otro pueblo,
105:14 no toleró que nadie los oprimiera, y castigó a reyes, por amor a ellos:
105:15 No toquen a mis ungidos ni maltraten a mis profetas.
105:16 Él provocó una gran sequía en el país y agotó todas las provisiones.
105:17 Pero antes envió a un hombre, a José, que fue vendido como esclavo:
105:18 le ataron los pies con grillos y el hierro oprimió su garganta,
105:19 hasta que se cumplió lo que él predijo, y la palabra del Señor lo acreditó.
105:20 El rey ordenó que lo soltaran, el soberano de pueblos lo puso en libertad;
105:21 lo nombró señor de su palacio y administrador de todos sus bienes,
105:22 con pleno poder para instruir a los príncipes y enseñar sabiduría a los ancianos.
105:23 Entonces Israel entró en Egipto, Jacob residió en la tierra de Cam.
105:24 El Señor hizo a su pueblo muy fecundo, más fuerte que sus mismos opresores;
105:25 cambió el corazón de los egipcios, para que sintieran odio por su pueblo y trataran con perfidia a sus servidores.
105:26 Luego envió a Moisés, su servidor, y a Aarón, que era su elegido;
105:27 por su intermedio realizó prodigios, hizo portentos en la tierra de Cam:
105:28 atrajo las tinieblas, y hubo oscuridad, pero ellos rechazaron sus palabras.
105:29 Transformó sus aguas en sangre e hizo morir a sus peces;
105:30 el país quedó cubierto de ranas, hasta en los aposentos del rey;
105:31 dio una orden y vinieron los insectos, los mosquitos invadieron el país.
105:32 Les mandó granizo en vez de lluvia, y cayeron llamaradas en su tierra;
105:33 abatió sus higueras y viñedos, y destrozó los árboles en sus campos;
105:34 dio una orden, y vinieron langostas y pulgones en número incontable,
105:35 que comieron toda la hierba del campo y devoraron los frutos de la tierra.
105:36 Hirió de muerte a los primogénitos de aquel país, a las primicias de todo ser viviente;
105:37 sacó a su pueblo cargado de oro y plata, y nadie desfalleció entre sus tribus:
105:38 los egipcios se alegraron de su partida, porque los había dominado el terror.
105:39 Tendió una nube para que los cubriera, y envió un fuego para alumbrarlos de noche;
105:40 pidieron de comer y les mandó codornices, los sació con pan del cielo;
105:41 abrió la roca, brotaron las aguas y corrieron como un río por el desierto.
105:42 Él se acordó de la palabra sagrada, que había dado a Abraham, su servidor,
105:43 e hizo salir a su pueblo con alegría, a sus elegidos, entre cantos de triunfo;
105:44 les dio las tierras de los paganos, y ellos heredaron las riquezas de los pueblos,
105:45 a fin de observar sus mandamientos y cumplir fielmente sus leyes. ¡Aleluya!