Salmos
Salmo 108
Libro V
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 108
El Salmo 108 es un salmo compuesto: reúne la segunda parte de un salmo de confianza y el final de un salmo de súplica nacional, unidos para formar una sola oración. Su primera mitad es un canto de alabanza a la aurora, con el corazón firme y los instrumentos despertados para alabar a Dios entre los pueblos; su segunda mitad es una súplica ante la guerra, con la confianza puesta en un oráculo divino que reparte las tierras y somete a los pueblos enemigos. El contraste es elocuente: el mismo orante que canta con el arpa reconoce después que el auxilio humano es inútil. La frase final resume su teología: con Dios alcanzaremos la victoria. El salmo pertenece al género de las súplicas de la comunidad en tiempo de guerra y ha sido leído por la tradición cristiana como expresión de la confianza en la ayuda de Dios para toda batalla espiritual.
Reflexión del Salmo 108
Este salmo nos muestra una fe que no separa la alabanza de la lucha. El orante empieza despertando su alma y su arpa a la aurora y termina pidiendo ayuda contra el adversario: la misma persona canta y combate. Es un recordatorio de que la vida cristiana tiene ambas dimensiones y que ninguna anula a la otra. Hay también un realismo desarmante en su confesión de que el auxilio de los hombres es inútil: no es desprecio de los demás, es reconocer dónde está la fuerza. Y hay un detalle que da esperanza: antes de pedir, el salmo recuerda un oráculo divino, unas palabras que Dios ya pronunció. Orar así es apoyarse en promesas concretas, no en emociones. La frase final, con Dios alcanzaremos la victoria, ha sido durante siglos el lema de quienes emprenden tareas que los superan. Es la fórmula exacta de la humildad valiente: hacer todo lo posible y saber que el resultado no está en nuestras manos.
Cómo meditar este salmo
Antes de emprender hoy una tarea que te supera, reza la primera parte del salmo para despertar tu alma y poner el día en manos de Dios; después pide ayuda con la segunda parte. Nombra tu batalla concreta y termina diciendo, en voz alta, que con Dios alcanzarás la victoria.
Oración
Mi corazón está firme, Dios mío, y quiero alabarte desde la aurora. Tú estás por encima de los cielos y tu gloria cubre la tierra. Sálvanos con tu poder, porque el auxilio humano es inútil y contigo alcanzaremos la victoria. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.