Salmos
Salmo 110
Libro V
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 110
El Salmo 110 es el texto del Antiguo Testamento más citado en el Nuevo Testamento. Es un salmo real, compuesto probablemente para la entronización de un rey de la dinastía de David, pero su lenguaje desborda toda realeza humana: Dios mismo invita al rey a sentarse a su derecha, le promete un dominio en medio de los enemigos y, sobre todo, le jura un sacerdocio eterno a la manera de Melquisedec, figura enigmática del Génesis que era a la vez rey y sacerdote. La Iglesia leyó desde muy pronto estas palabras como revelación del Mesías. Jesús las citó para mostrar que el Mesías era más que un hijo de David, y la carta a los Hebreos construye sobre ellas toda su enseñanza sobre el sacerdocio de Cristo. El salmo se canta en las Vísperas de los domingos y en las solemnidades de Cristo Rey y de Navidad.
Reflexión del Salmo 110
Este salmo nos introduce en el corazón del misterio cristiano. Un rey humano es invitado a compartir el trono de Dios, y se anuncia un sacerdote que no proviene del templo ni de la descendencia de Aarón, sino de una figura anterior y misteriosa. La tradición vio aquí que el sacerdocio de Cristo no es un oficio prestado, sino una identidad: él es el que ofrece y el que se ofrece. Hay también una paradoja que atraviesa todo el salmo: el poder del rey no se impone de golpe; se ejerce en medio de los enemigos, y su victoria se describe con imágenes de combate y de juicio. Pero el detalle más extraño y consolador es el final: el rey bebe del torrente en el camino y por eso levanta la cabeza. Es decir, el vencedor se detiene a beber, se reconoce necesitado, y precisamente de esa humildad saca fuerzas. Rezar este salmo es contemplar a Cristo entronizado y, al mismo tiempo, aprender que la verdadera realeza pasa por la entrega.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo como profesión de fe en Cristo Rey y Sacerdote. Antes de tus tareas, reconoce su señorío sobre cada área de tu día: el trabajo, las relaciones, las decisiones. Y detente en la imagen final: también tú necesitas beber del torrente para levantar la cabeza.
Oración
Señor Jesucristo, sentado a la derecha del Padre y sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec, reina en mi vida y en mi historia. Somete lo que en mí se rebela y hazme participar de tu victoria. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.