Salmos
Salmo 46
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 46
El Salmo 46 proclama con firmeza que Dios es nuestro refugio y fortaleza, auxilio seguro en la tribulación. Aunque se conmuevan montañas y bramen mares, el pueblo no teme. Es un himno de confianza que la Iglesia canta ante las angustias del mundo.
Reflexión del Salmo 46
El salmista describe catástrofes cósmicas: la tierra se desploma, los mares rugen, pero el corazón permanece sereno porque el Señor está en medio de su ciudad. Junto a él, el río alegra la ciudad de Dios, imagen de la vida y la paz que brotan de su presencia. Dios alza su voz y se hace la calma; él es quien detiene las guerras y quiebra las lanzas. Este salmo revela la soberanía de Dios sobre la historia y la paz que da a los suyos. La tradición cristiana lo vincula a la Virgen María, refugio de los pecadores, y a la Iglesia, ciudad inconmovible fundada sobre la roca de Cristo, vencedor del mal.
Cómo meditar este salmo
En momentos de miedo o inestabilidad, reza este salmo como escudo. Repite: Dios está en medio de nosotros, y deja que su paz desarme tu ansiedad.
Oración
Tú eres, Señor, nuestro refugio y fortaleza, auxilio seguro en la tribulación. Detén nuestras guerras y seamos reconfortados sabiendo que tú sois Dios. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.