Salmos
Salmo 47
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 47
El Salmo 47 es un himno de ascensión que aclama al Señor como rey de toda la tierra. Invita a los pueblos a aplaudir y a Dios a subir con júbilo entre aclamaciones. La Iglesia lo entona en la fiesta de la Ascensión del Señor.
Reflexión del Salmo 47
El salmista convoca a todos los pueblos a batir palmas y aclamar a Dios con cantos de alegría, porque el Señor es grande y reina sobre las naciones. Sube Dios entre aclamaciones, el Señor al son de trompetas. Este salmo revela la universalidad del reinado divino: no solo Israel, sino toda la tierra le pertenece. La ascensión de Cristo al cielo es su cumplimiento: él, vencedor de la muerte, es constituido Cabeza de todo lo creado y entronizado a la derecha del Padre. Nos invita a la alabanza gozosa y a reconocer que toda autoridad humana está sometida al Rey eterno, ante quien un día se doblará toda rodilla.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo alabando a Dios como rey de tu vida y del mundo. Ofrece tu día como tributo de alegría al Señor que reina sobre todas las naciones.
Oración
Dios nuestro, rey de toda la tierra, sube entre nosotros con aclamación. Que todos los pueblos te reconozcan y te alaben por los siglos de los siglos. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.