Salmos
Salmo 48
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 48
El Salmo 48 canta la belleza y la seguridad de la ciudad de Sión, morada de Dios. Los reyes aliados se espantan y huyen al verla, porque el Señor la defiende. Es un himno que celebra la gloria de la ciudad santa y la presencia protectora de Dios.
Reflexión del Salmo 48
Grande es el Señor y digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios, cuyo monte Sión es el gozo de toda la tierra. Los reyes se confabulan, pero al verla se asombran, se llenan de pavor y huyen a la carrera. Dios la sostiene desde el amanecer. El salmista invita a recorrer Sión y contar sus torres para meditar la defensa del Altísimo. Este salmo revela que la verdadera fortaleza no está en muros, sino en la presencia de Dios. La Iglesia lo aplica a la Jerusalén celestial y a la Virgen, ciudad viva de Dios, y nos recuerda que nuestra esperanza descansa en la Iglesia, columna y fundamento de la verdad.
Cómo meditar este salmo
Visita una iglesia o reza ante el sagrario recordando que Dios habita en medio de su pueblo. Contempla las maravillas de la fe y da gracias por la Iglesia.
Oración
Señor, en tu ciudad manifestaste tu gloria y tu protección. Te alabamos por siempre; guíanos en tu paz y recuérdanos según tu amor. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.