Salmos

Salmo 53

Libro II

Oración y alabanza.

Salmos
53:1Del maestro de coro. Para la enfermedad. Poema de David.
53:2El necio se dice a sí mismo:"No hay Dios". Todos están pervertidos, hacen cosas abominables, nadie practica el bien.
53:3El Señor observa desde el cielo a los seres humanos, para ver si hay alguien que sea sensato, alguien que busque a Dios.
53:4Todos están extraviados, igualmente corrompidos; nadie practica el bien, ni siquiera uno solo.
53:5¿Nunca aprenderán los malvados, los que devoran a mi pueblo como si fuera pan, y no invocan al Señor?
53:6Ellos temblaron de espanto donde no había nada que temer; Dios ha dispersado los huesos de tus agresores:tú los has confundido, porque Dios los rechazó.
53:7¡Ojalá venga desde Sión la salvación de Israel! Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo, se alegrará Jacob, se regocijará Israel.

Sobre el Salmo 53

El Salmo 53 es un gemelo del Salmo 14 y denuncia la corrupción de quienes dicen en su corazón que no hay Dios. Describe un mundo sumido en la iniquidad, pero anuncia la salvación que vendrá desde Sión para su pueblo oprimido.

Reflexión del Salmo 53

El necio proclama en su corazón que no existe Dios, y esa negación engendra toda clase de abominaciones: se corrompen, hacen lo detestable, nadie obra el bien. Dios mira desde el cielo y halla que no hay un justo. Los opresores devoran a mi pueblo como quien come pan, sin invocar al Señor. Este salmo revela que la impiedad no es solo error intelectual, sino perversión moral que devora a los débiles. Dios, sin embargo, promete desde Sión la salvación de Israel, y la alegría del pueblo redimido. La fe cristiana reconoce en esta liberación a Cristo, que vence al pecado y reúne a los hijos de Dios dispersos en la verdad.

Cómo meditar este salmo

Reza este salmo pidiendo fe firme y coherencia de vida. Comprométete hoy a obrar el bien concreto, resistiendo la tibieza y la indiferencia ante Dios.

Oración

Dios de la salvación, ven desde Sión y libra a tu pueblo de la corrupción. Concede a tu Iglesia la alegría de quien invoca tu nombre con obras. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.