Salmos

Salmo 77

Libro III

Oración y alabanza.

Salmos
77:1Del maestro de coro. Al estilo de Iedutún. De Asaf. Salmo.
77:2Invocaré al Señor con toda mi voz, gritaré al Señor, y él me escuchará.
77:3Busco al Señor en el momento de mi angustia; de noche, tiendo mi mano sin descanso, y mi alma rechaza todo consuelo.
77:4Yo me acuerdo del Señor, y me lamento; medito, y mi espíritu desfallece:Pausa
77:5tú no me dejas conciliar el sueño, estoy turbado, y no puedo hablar.
77:6Pienso en los tiempos antiguos, me acuerdo de los días pasados;
77:7reflexiono de noche en mi interior, medito, y mi espíritu se pregunta:
77:8¿Puede el Señor rechazar para siempre? ¿Ya no volverá a mostrarse favorable?
77:9¿Se habrá agotado para siempre su amor, y habrá caducado eternamente su promesa?
77:10¿Se habrá olvidado Dios de su clemencia o, en su enojo, habrá contenido su compasión? Pausa
77:11Entonces dije -¡y este es mi dolor!-:"¡Cómo ha cambiado la derecha del Altísimo!".
77:12Yo recuerdo las proezas del Señor, sí, recuerdo sus prodigios de otro tiempo;
77:13evoco todas sus acciones, medito en todas sus hazañas.
77:14Tus caminos son santos, Señor. ¿Hay otro dios grande como nuestro Dios?
77:15Tú eres el Dios que hace maravillas, y revelaste tu poder entre las naciones.
77:16Con tu brazo redimiste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. Pausa
77:17Cuando te vieron las aguas, Señor, cuando te vieron las aguas, temblaron, ¡se agitaron hasta los abismos del mar!
77:18Las nubes derramaron aguaceros, retumbaron los densos nubarrones y zigzaguearon tus rayos.
77:19El trueno resonó en la bóveda del cielo, tus relámpagos iluminaron el mundo, tembló y se tambaleó la tierra.
77:20Te abriste un camino entre las aguas, un sendero entre las aguas caudalosas, y no quedó ningún rastro de tus huellas.
77:21Tú guiaste a tu pueblo como a un rebaño, por medio de Moisés y de Aarón.

Sobre el Salmo 77

El Salmo 77 es la oración de un hombre angustiado que busca consuelo recordando las maravillas que Dios obró en el pasado de Israel. Su memoria de la liberación de Egipto lo sostiene cuando la presente aflicción parece contradecir la fidelidad de Dios.

Reflexión del Salmo 77

El salmista grita a Dios de noche con mano extendida sin descanso, preguntando si su favor se ha agotado para siempre. En su angustia, decide evocar los tiempos antiguos y las obras del Altísimo: el mar abierto, la nube y el fuego, la roca que dio agua. Reconoce el poder de su brazo y el redil de José que él pastoreó. Este salmo revela el valor de la memoria de la salvación como remedio contra la desesperación. La Iglesia lo reza en la noche pascual; nos enseña que, cuando Dios parece callar, recordar sus prodigios aviva la esperanza y confirma que el Pastor guía a su pueblo a través de la historia.

Cómo meditar este salmo

En una noche de angustia o insomnio, reza este salmo recordando cómo Dios te ha librado antes. Haz memoria de sus beneficios y deja que tu fe se fortalezca.

Oración

Señor, en mi angustia te busco de noche; recuerda tus maravillas antiguas. Guía a tu pueblo como a un rebaño y no me abandones. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.