Salmos
Salmo 90
Libro IV
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 90
El Salmo 90, oración de Moisés, medita sobre la eternidad de Dios frente a la brevedad de la vida humana. Pide sabiduría para contar los días y la misericordia que corone la obra de sus siervos. Es el salmo más antiguo y uno de los preferidos en los funerales.
Reflexión del Salmo 90
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación; antes que naciesen los montes, tú eres Dios. El hombre pasa como la hierba que florece por la mañana y se seca a la tarde; nuestros años se acaban pronto, son setenta, u ochenta con esfuerzo. Enseñanos a contar nuestros días para que alcancemos sabiduría de corazón. Este salmo revela la pequeñez del hombre ante la eternidad y la necesidad de vivir con rectitud. La Iglesia lo reza en la liturgia de difuntos; nos enseña que la vida es don fugaz, que el pecado acorta la alegría, y que la misericordia de Dios da sentido y eternidad a la obra de nuestras manos cuando las ponemos en sus manos.
Cómo meditar este salmo
Al comenzar la mañana, reza pidiendo sabiduría para valorar el tiempo. Ofrece tus años al Señor y busca que tu obra sea fecunda en su misericordia.
Oración
Señor, refugio nuestro de generación en generación, enséñanos a contar nuestros días. Coronas la obra de tus siervos con tu misericordia. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.