Salmo 95
Libro IV
Oración y alabanza.
95:1 ¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva!
95:2 ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor!
95:3 Porque el Señor es un Dios grande, el soberano de todos los dioses:
95:4 en su mano están los abismos de la tierra, y son suyas las cumbres de las montañas;
95:5 suyo es el mar, porque él lo hizo, y la tierra firme, que formaron sus manos.
95:6 ¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!
95:7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. Ojalá hoy escuchen la voz del Señor:
95:8 "No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto,
95:9 cuando sus padres me tentaron y provocaron, aunque habían visto mis obras.
95:10 Cuarenta años me disgustó esa generación, hasta que dije:‘Es un pueblo de corazón extraviado, que no conoce mis caminos’.
95:11 Por eso juré en mi indignación:‘Jamás entrarán en mi Reposo’."