Salmo 97
Libro IV
Oración y alabanza.
97:1 ¡El Señor reina! Alégrese la tierra, regocíjense las islas incontables.
97:2 Nubes y Tinieblas lo rodean, la Justicia y el Derecho son la base de su trono.
97:3 Un fuego avanza ante él y abrasa a los enemigos a su paso;
97:4 sus relámpagos iluminan el mundo; al verlo, la tierra se estremece.
97:5 Las montañas se derriten como cera delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra.
97:6 Los cielos proclaman su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria.
97:7 Se avergüenzan los que sirven a los ídolos, los que se glorían en dioses falsos; todos los dioses se postran ante él.
97:8 Sión escucha y se llena de alegría, se regocijan las ciudades de Judá, a causa de tus juicios, Señor.
97:9 Porque tú, Señor, eres el Altísimo:estás por encima de toda la tierra, mucho más alto que todos los dioses.
97:10 Tú amas, Señor, a los que odian el mal, proteges la vida de tus fieles y los libras del poder de los malvados.
97:11 Nace la luz para el justo, y la alegría para los rectos de corazón.
97:12 Alégrense, justos, en el Señor y alaben su santo Nombre.