Josué
Antiguo Testamento | 24 capítulos | 658 versículos
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Capítulo 1 de 24Capítulo 1
1 Sucedió después de la muerte de Moisés, siervo de Yahveh, que habló Yahveh a Josué, hijo de Nun, y ayudante de Moisés, y le dijo:
2 «Moisés, mi siervo, ha muerto; arriba, pues; pasa ese Jordán, tú con todo este pueblo, hacia la tierra que yo les doy (a los israelitas).
3 Os doy todo lugar que sea hollado por la planta de vuestros pies, según declaré a Moisés.
4 Desde el desierto y el Líbano hasta el Río grande, el Eufrates, (toda la tierra de los hititas) y hasta el mar Grande de poniente, será vuestro territorio.
5 Nadie podrá mantenerse delante de ti en todos los días de tu vida: lo mismo que estuve con Moisés estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré.
6 «Sé valiente y firme, porque tú vas a dar a este pueblo la posesión del país que juré dar a sus padres.
7 Sé, pues, valiente y muy firme, teniendo cuidado de cumplir toda la Ley que te dio mi siervo Moisés. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas.
8 No se aparte el libro de esta Ley de tus labios: medítalo día y noche; así procurarás obrar en todo conforme a lo que en él está escrito, y tendrás suerte y éxito en tus empresas.
9 ¿No te he mandado que seas valiente y firme? No tengas miedo ni te acobardes, porque Yahveh tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.»
10 Josué, pues, dio a los escribas del pueblo la orden siguiente:
11 «Pasad por medio del campamento y dad esta orden al pueblo: Haced provisiones, porque dentro de tres días pasaréis ese Jordán, para entrar a poseer la tierra que Yahveh vuestro Dios os da en posesión.»
12 A los rubenitas, a los gaditas y a la medio tribu de Manasés les habló así:
13 «Recordad la orden que os dio Moisés, siervo de Yahveh: Yahveh vuestro Dios os ha concedido descanso, dándoos esta tierra.
14 Vuestras mujeres, vuestros pequeños y vuestros rebaños se quedarán en la tierra que os ha dado Moisés al otro lado del Jordán. Pero vosotros, todos los guerreros esforzados, pasaréis en orden de batalla al frente de vuestros hermanos y les ayudaréis
15 hasta que Yahveh conceda descanso a vuestros hermanos igual que a vosotros, y también ellos tomen posesión de la tierra que Yahveh vuestro Dios les da. Entonces volveréis al país que os pertenece, el que os dio Moisés, siervo de Yahveh, al lado oriental del Jordán.»
16 Ellos respondieron a Josué: «Todo lo que nos has mandado, lo haremos; dondequiera que nos envíes, iremos.
17 Lo mismo que obedecimos en todo a Moisés, te obedeceremos a ti. Basta con que Yahveh tu Dios esté contigo como estuvo con Moisés.
18 A todo el que sea rebelde a tu voz y no obedezca tus órdenes, en cualquier cosa que le mandes, se le hará morir. Tú, sé valiente y firme.»
Reflexión del capítulo 1
Tras la muerte de Moisés, el Señor habla a Josué para confirmarlo como guía: 'Sé fuerte y valiente, porque tú introducirás a este pueblo en la tierra que juré dar a sus padres'. La orden se repite tres veces, porque el miedo acecha al heredero de un gigante como Moisés. La condición de la victoria es la meditación constante de la Ley, día y noche, sin apartarse de ella. Dios promete su presencia: 'No te dejaré ni te abandonaré'. Este capítulo revela que la autoridad legítima nace de la palabra de Dios y se sostiene en su cercanía, no en la fuerza propia. Para el creyente, Josué es figura de Cristo, el nuevo conductor, y su mandato resuena en nuestra vocación: la valentía cristiana no es audacia humana, sino confianza en quien acompaña. La meditación de la Escritura es la brújula de toda obra. La tierra prometida comienza siendo obediencia antes que posesión.
Cómo aplicar este capítulo a tu vida
Hoy comienza tu jornada con la Palabra: lee un breve pasaje de la Biblia antes de actuar y pídele al Señor fuerza y valentía para los retos que enfrentas. Recuerda que Dios no te abandona.
Oración
Señor, tú dijiste a Josué que no lo dejarías. Danos fuerza y valentía para seguirte, y haz que tu Ley guíe todos nuestros pasos. Amén.
Acerca del libro de Josué
Josué es el primer libro histórico de la Biblia y la continuación inmediata del Pentateuco: narra la entrada de Israel en la Tierra Prometida bajo el mando de Josué, sucesor de Moisés. Su nombre, Yehoshúa, significa 'el Señor salva', y es la forma hebrea de Jesús, lo que la tradición cristiana ha leído como anuncio del Salvador. Compuesto a partir de antiguas tradiciones tribales y redactado en forma definitiva durante el período monárquico o postexílico, el libro combina relato de conquista, reparto del territorio y discursos de alianza. Su contexto es el final de la peregrinación por el desierto y el comienzo de la vida como pueblo asentado en Canaán, en torno al siglo XIII a.C. Los temas centrales son la fidelidad de Dios a su promesa, la obediencia a su ley como condición de la victoria, y la tierra como don gratuito, no mérito militar. Josué ocupa un lugar clave en la historia de la salvación porque muestra que el Señor combate por su pueblo y que la verdadera herencia es la comunión con él. Para leerlo hoy en oración conviene evitar la lectura literalista de la violencia y descubrir su mensaje de confianza: Dios abre caminos donde todo parece cerrado y nos introduce en la 'tierra' de la vida nueva que Cristo nos conquista. La Iglesia ve en Josué una figura de Cristo, el verdadero conductor que nos hace entrar en el descanso de Dios.
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