Josué
Antiguo Testamento | 24 capítulos | 658 versículos
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Capítulo 23 de 24Capítulo 23
1 Sucedió, mucho tiempo después de que Yahveh concediera a Israel la paz de todos los enemigos de alrededor, - Josué era ya viejo y avanzado en días -
2 que Josué convocó a todo Israel, a sus ancianos, sus jefes, sus jueces, sus escribas y les dijo: «Yo ya soy viejo, avanzado en días;
3 y vosotros habéis visto todo lo que Yahveh, vuestro Dios, ha hecho en atención a vosotros con todos estos pueblos; pues Yahveh vuestro Dios era el que combatía por vosotros.
4 Mirad, yo os he dado por suertes, como heredad para vuestras tribus, esos pueblos que quedan por conquistar, así como todos los pueblos que yo exterminé desde el Jordán hasta el mar Grande de occidente.
5 Yahveh mismo, vuestro Dios, los arrojará delante de vosotros, los expulsará de delante de vosotros, y vosotros tomaréis posesión de su tierra, como os lo ha prometido Yahveh vuestro Dios.
6 «Esforzaos mucho en guardar y cumplir todo lo que está escrito en el libro de la Ley de Moisés, no apartándoos de ella ni a la derecha ni a la izquierda,
7 no mezclándoos con esos pueblos que quedan todavía entre vosotros. No recordaréis el nombre de sus dioses ni juraréis por ellos, no les serviréis ni os postraréis ante ellos,
8 sino manteneos unidos a Yahveh vuestro Dios, como habéis hecho hasta el día de hoy.
9 Yahveh ha arrojado de vuestra presencia a pueblos numerosos y fuertes, y nadie os ha podido resistir hasta el presente.
10 Uno solo de vosotros perseguía a mil, porque Yahveh mismo, vuestro Dios, peleaba por vosotros, como os lo había prometido.
11 Tendréis buen cuidado, por vuestra vida, de amar a Yahveh vuestro Dios.
12 «Pero si os desviáis y os unís a ese resto de naciones que quedan todavía entre vosotros, emparentáis con ellas y entráis en tratos con ellas,
13 tened por sabido que Yahveh vuestro Dios no seguirá arrojando de delante de vosotros a esos pueblos; serán para vosotros red, lazo, espinas en vuestros costados y aguijones en vuestros ojos, hasta que desaparezcáis de esta espléndida tierra que os ha dado Yahveh vuestro Dios.
14 «Mirad que yo me voy ya por el camino de todo el mundo. Reconoced con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma que, de todas las promesas que Yahveh vuestro Dios había hecho en vuestro favor, no ha fallado ni una sola: todas se os han cumplido. Ni una sola ha fallado.
15 «Pues de la misma manera que se os han cumplido todas las espléndidas promesas hechas por Yahveh vuestro Dios en vuestro favor, igualmente acarreará Yahveh contra vosotros todas sus amenazas, hasta borraros de la espléndida tierra que Yahveh vuestro Dios os ha dado.
16 «Si quebrantáis la alianza que Yahveh vuestro Dios os ha impuesto, si vos vais a servir a otros dioses, y os postráis ante ellos, la ira de Yahveh se encenderá contra vosotros y desapareceréis rápidamente de la espléndida tierra que os ha dado.»
Reflexión del capítulo 23
Ya anciano, Josué reúne a los ancianos y jefes para un discurso de despedida. Les recuerda todo lo que el Señor ha hecho, cómo expulsó a las naciones y cómo deben ser muy valientes para guardar la Ley, sin mezclarse con los pueblos restantes ni nombrar sus dioses. Advierte que, si se vuelven atrás, el Señor no seguirá echando a los enemigos y estos serán lazo y azote. El discurso funde gratitud y exigencia: la tierra es don, pero se conserva con fidelidad. Para el creyente, es palabra de anciano sabio que mira más allá de sí mismo y entrega un legado. La advertencia contra los dioses ajenos resuena hoy en los ídolos modernos. Josué no se atribuye la gloria, sino que da todo a Dios. La lección es de vigilia constante: la heredad se pierde por comodidad espiritual. La fidelidad de una generación no garantiza la de la siguiente; hay que elegir a Dios cada día.
Cómo aplicar este capítulo a tu vida
Hoy examina qué 'dioses ajenos' toleras en tu vida —dinero, imagen, control— y despréndete de uno concreto. Como gesto, transmite a alguien más joven una enseñanza de fe que hayas aprendido con los años.
Oración
Señor, danos la valentía de guardar tu Ley y rechazar todo ídolo. Haz que elija tu amor cada día y legue fidelidad a quienes vienen detrás de mí. Amén.
Acerca del libro de Josué
Josué es el primer libro histórico de la Biblia y la continuación inmediata del Pentateuco: narra la entrada de Israel en la Tierra Prometida bajo el mando de Josué, sucesor de Moisés. Su nombre, Yehoshúa, significa 'el Señor salva', y es la forma hebrea de Jesús, lo que la tradición cristiana ha leído como anuncio del Salvador. Compuesto a partir de antiguas tradiciones tribales y redactado en forma definitiva durante el período monárquico o postexílico, el libro combina relato de conquista, reparto del territorio y discursos de alianza. Su contexto es el final de la peregrinación por el desierto y el comienzo de la vida como pueblo asentado en Canaán, en torno al siglo XIII a.C. Los temas centrales son la fidelidad de Dios a su promesa, la obediencia a su ley como condición de la victoria, y la tierra como don gratuito, no mérito militar. Josué ocupa un lugar clave en la historia de la salvación porque muestra que el Señor combate por su pueblo y que la verdadera herencia es la comunión con él. Para leerlo hoy en oración conviene evitar la lectura literalista de la violencia y descubrir su mensaje de confianza: Dios abre caminos donde todo parece cerrado y nos introduce en la 'tierra' de la vida nueva que Cristo nos conquista. La Iglesia ve en Josué una figura de Cristo, el verdadero conductor que nos hace entrar en el descanso de Dios.
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